Una buena alarma es la forma más extendida y práctica de proteger nuestras propiedades.
Con nuestro vehículo o motocicleta no podía ser una excepción. En el mercado existen muchas marcas de alarma,
nosotros hemos reducido su instalación a básicamente tres: su calidad, su funcionalidad,
su fiabilidad y sus garantías son las que exigimos en un producto que vamos a instalar en un vehículo.
Las funciones que tienen son prácticamente las mismas: autoalimentadas, protección de capó, puertas,
maletero, ultrasonidos, etc. Se trata en definitiva de alarmas de gama alta.
Las diferenciamos en dos grupos: de mando original y de mando aparte. Es decir, que se active y desactive
con el mismo mando del coche o con un mando aparte. La posibilidad de instalar una u otra depende del
vehículo (además de los gustos de cada uno).
Complementarla con un localizador de GPS es una opción que cada día está más extendida.